FIESTAS


Carnavales 2009 Romeria del Pinar Virgen del Carmen Festival Moscatel Virgen de Regla
Palmicha Todos Los Santos Semana Santa

CARNAVALES - FIESTA DECLARADA DE INTERÉS TURÍSTICO DE ANDALUCÍA.

      El carnaval es actualmente, por derecho propio, la fiesta chipionera por excelencia. Una fiesta que resurgió en 1984, de manos del Alcalde de Chipiona y su Delegado de Fiestas quienes se arriesgaron a celebrarlo y que manteniendo las raíces y esencias del carnaval de Cádiz, con el paso de los años se ha consolidado como uno de los más importantes carnavales de cuantos se celebran en nuestra provincia.

      Aunque la fiesta de los carnavales en Chipiona parece remontarse casi a la fundación de nuestro pueblo, cuando se le denominaba carnestolendas, documentalmente la referencia más antigua de la celebración de los Carnavales en Chipiona la tenemos en un Edicto de nuestro Ayuntamiento de 12 de febrero de 1896, lo que no quiere decir que con anterioridad no se celebrasen, ya que en el escrito se dice "que viene de uso y costumbre", es decir, que ya se venía haciendo con anterioridad.

      Pieza clave en el resurgimiento de nuestro carnaval fue la figura del autor portuense de cuna y chipionero de adopción, Manuel Camacho Francés "El Chusco", maestro de tantos aficionados y autores que, hoy en día, son la base de la mayoría de nuestras agrupaciones.

      "El Chusco" sembró la semilla de la afición al carnaval, creando la primera comparsa chipionera que acudiría al Gran Teatro Falla gaditano, allá por 1975, con "Aires Bandoleros" y que, finalmente, obtendría el tercer premio de su modalidad, al igual que al año siguiente con "Poetas Andaluces".

      En la historia quedará el Carnaval a partir de 1936, cuando la dictadura franquista lo prohibió, tal y como queda recogido en un Edicto municipal con fecha 10 de febrero de 1941:

"El Alcalde de esta villa hace saber:

Que en cumplimiento de órdenes del Excmo. Sr. Ministro de la Gobernación, este año lo mismo que los anteriores, queda suspendido en todos sus aspectos la Fiesta de Carnaval.
Lo que se hace público para general conocimiento.
Chipiona 10 de febrero de 1941

El Alcalde N. H."
 

      Aunque su duración oficial es de diez días, desde un mes antes se suceden actividades en peñas carnavalescas de nuestra localidad, las cuales ofrecen a todos los asistentes, de manera gratuita, productos de nuestra tierra. Su clausura tiene lugar con la “Gran Cabalgata”, el acto más importante del Carnaval de Chipiona, tanto por la cantidad de grupos que desfilan como por la calidad de un espectáculo único en la provincia, que le ha servido para ser reconocido por Cádiz como el mejor acto carnavalesco de cuantos se celebran en su provincia, mostrando un autentico espectáculo de luz y colorido.

      Texto facilitado por Juan Luis Naval Molero - Cronista Oficial de la Villa de Chipiona.

ROMERÍA DEL PINAR

      La actual "Fiesta del Pinar" tiene su origen en 1948, fecha en la que se celebró por primera vez en el mes de septiembre la romería de la Virgen del Regla del Pinar. Desde entonces, y en torno a la Escuela Rural del Pinar de la Fundación Luis Caballero, se le rendía culto a una imagen, propiedad de esta misma Fundación.

      En esta época y bajo la dirección de D. Luis Caballero, ex alcalde de Chipiona, se organizaban unas fiestas camperas en las que participaban sobre todo eso, personas del campo que vivían en las cercanías y alrededores del Pinar. Este Señor organizaba durante el mes de septiembre una fiesta para conmemorar el final de la campaña (antes de comenzar el nuevo curso escolar, en la capilla-escuela de su propiedad que estaba dedicada a impartir clases a las <<gentes del campo>>, de cualquier edad). En ella se oficiaba misa todos los domingos.    

      El impulsor de la creación de esta capilla-escuela, el 12 de octubre de 1948, fue el Padre Francisco Juárez, verdadero fundador de esta labor cultural, cristiana y humanitaria en el Pinar y que fue el primero en crear esta escuela para que los niños del campo recibieran clases en ella. Se preocupó de que vinieran maestros de diferentes lugares y de que la gente del campo se interesara por esta educación religiosa y cultural. Además puso en marcha con todos los jóvenes un periódico que se llamaba “Luz del campo”.

      A partir de aquí, un grupo de alumnos de las clases nocturnas, animados por el entonces director espiritual de la capilla, Padre Emilio Mª Alonso del Prado, se decidió a crear una hermandad. Corrían los primeros años sesenta cuando se creó esta primera hermandad. El 12 de noviembre de 1961 se reúnen en la capilla de “Caballero” y se forma “Hermandad de la Virgen de Regla del Pinar”, aunque canónicamente no estuviese reconocida aún, en ella formaban parte prioritariamente personas del campo

      También decidieron sobre la indumentaria que debería distinguir a la Hermandad, reuniéndose para ello con el Hermano Mayor de la Hermandad de San Isidro de Rota, acordando el color blanco para la chaqueta y negro a rayas en oscuro para el pantalón.

      Al año siguiente, a primeros de marzo de 1962, se conseguía la aprobación canónica por el Obispo de Sevilla, D. José Mª Bueno Monreal.

      Al principio, durante la Fiesta del Pinar la Virgen se sacaba dándole una pequeña vuelta procesional por el pinar, y a raíz de la constitución de la hermandad, es cuando se decide hacer una romería, llevando la Virgen al pueblo para luego regresar andando hasta su Capilla. En los primeros años, esta romería no salía del Santuario de Regla, como se hace hoy en día, sino de la Ermita del Cristo de las Misericordias o Parroquia Ntra. Sra. de la O.

      Tras varios problemas que hubo con la familia Caballero, se dejó de celebrar la fiesta en la Capilla que estos Sres. tienen en el Pinar de Peritanda, siendo necesario construirse una nueva Capilla-escuela en el Pinar de la Villa celebrándose allí varios años hasta que el 9 de noviembre de 1980 se construyó la actual Capilla en el lugar en que hoy día está. Dos años más tarde, en 1990, se terminó la "Casa Hermandad" adjunta a ella.

      Del mismo modo, la primitiva imagen que se sacaba era propiedad de Caballero, y en 1977 la hermandad logró tener una Imagen propia, obra de un franciscano del Santuario de Regla llamado fray Francisco Fernández, que posteriormente pasó a las misiones franciscanas del Perú.

      El Ayuntamiento de Chipiona, dado que la Hermandad no disponía de ningún local adecuado donde poder atender sus servicios religiosos, culturales y sociales, cedió el aula escolar del Pinar de la Villa, donde permaneció al culto y exposición la nueva imagen, durante algunos años hasta la construcción de la actual Ermita.

      Por iniciativa del entonces Alcalde de Chipiona D. Antonio Rodríguez Caballero, la Hermandad solicita del Ayuntamiento la concesión de unos terrenos, donde poder llevar a cabo la construcción de una capilla, en los pinares propios del municipio, denominados Peritanda. Esta petición fue atendida y el Ayuntamiento en Pleno, en sesión Ordinaria del 25 de abril de 1978, concede la construcción de la actual Capilla.

      También la fecha de su celebración ha sido cambiada con el paso de los años, pues mientras en un principio se hacía en el mes de septiembre desde hace ya bastantes años se celebra el primer domingo de junio.

      Tras medio siglo de existencia, el auge por esta fiesta entre los chipioneros ha hecho que hoy en día, la hermandad y la fiesta no se parezcan demasiado en su estructura a la que fue en sus orígenes, la procedencia de sus componentes que inicialmente eran gente del campo, hoy son en gran cantidad hermanos del pueblo. Evidentemente las necesidades culturales, sociales y económicas del campo hoy en día son distintas a las existentes en un principio.

      Hoy en día se trata de una romería en la que la noche del jueves anterior al domingo de romería, se traslada en peregrinación la imagen de la Virgen de Regla del Pinar hasta el Santuario. Dicha imagen se diferencia de la talla original en que el Niño Jesús tiene una piña en la mano.

      El domingo, la Virgen sale del Santuario en una carreta tirada por bueyes, recorriendo cuatro kilómetros hasta llegar de nuevo a su Ermita, acompañada en el peregrinar por romeros a caballos y en carretas. A la llegada de la Virgen a su Ermita se celebra una misa.

      En los alrededores de la Ermita se levantan casetas en las que desde el viernes se baila por sevillanas hasta el domingo que se clausura.

      Texto facilitado por Juan Luis Naval Molero - Cronista Oficial de la Villa de Chipiona.

FIESTAS DE NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN Y DEL MAR

      Desde muy antiguo, los hombres de la mar han tenido una gran devoción a María, la madre de Dios. La veneración y el culto a la Santísima Virgen en varias advocaciones ha sido tradicional entre las gentes de la mar, posiblemente por ser gente que vive y se adentra en un medio natural en el que peligro está siempre al acecho, y en sus horas difíciles estas advocaciones fueron siempre un socorro para ellos.

      Hoy todavía se sigue manteniendo esa fervorosa tradición en los barcos; sean grandes o pequeños, cuando llega la festividad de la Virgen del Carmen, sus tripulantes adornan sus embarcaciones, para llenar de alegría el espíritu de los hombres de la mar.

      La Virgen del Carmen, que es la patrona de la Marina Española desde la real orden de la Reina María Cristina, de 19 de abril de 1901, no era, sin embargo, la única devoción marítima, sino una de las muchas devociones de los navegantes en la antigüedad, entre ellas la Virgen de Regla (La Estrella de los Mares), del Buen Aire (Patrona de la Cámara de Mareantes de Sevilla), del Rosario, Guía, Guadalupe, Esperanza, etc.

      La tradición de la Virgen del Carmen como patrona de los marineroas es relativamente nueva en Chipiona (año 1953), debido sobre todo a que se tenía por costumbre durante los siglos anteriores a la procesión de la Virgen de Regla, sacar a Nuestra Señora de los Buenos Aires el día de la Asunción, procesión a la que concurría mucha gente de la comarca, haciéndose su procesión sólo por el claustro del convento. El nombre Nuestra Señora de los Buenos Aires deriva de los navegantes de toda clase y las flotas que partían hacía América, que le pedían buenos aires para ello. Esta imagen no tuvo nunca un altar dentro de la iglesia, sino en otras partes, como en el claustro del convento. Más tarde, cuando se comenzó a sacar a la Virgen de Regla (también marinera) en procesión, pasó a un lugar que denominaban entonces los religiosos "De Profundis", donde celebraban sus capítulos. En este lugar permaneció más de veinte años, teniendo alguna devoción por parte de los navegantes y pasando posteriormente a un altar de la sacristía, perdiendo la poca devoción que le quedaba y a continuación fue trasladada a Cádiz, al convento de San Agustín en 1623 y de allí fue trasladada a Madrid.

La Virgen del Carmen en Chipiona.

      Aunque no se tienen datos sobre la antigüedad ni del autor de la Imagen de la Virgen del Carmen de la Parroquia de Chipiona, sabemos que la actual tiene su retablo donde anteriormente, al menos desde 1785, estaba la Virgen Pastora y que se restauró en 1931, siendo Párroco de Chipiona D. Francisco Lara y Araujo. Esta imagen, que en un principio era la Virgen Pastora se transformó pasando a ser la actual Virgen del Carmen.

      A pesar de ser escasa la documentación existente sobre la fecha en que se iniciaron las procesiones de la Virgen del Carmen en Chipiona, parece ser, según los datos orales, que alrededor de mediados del siglo pasado fue la primera vez que se comenzó a sacar en procesión por el mar, concretamente en 1953, siendo Alcalde de Chipiona D. Rafael Vidal Pérez.

      Los primeros artífices de que esta procesión se organizara en Chipiona estos años fueron Manuel Castro Valdés, José Cebrián Zaldua y Antonio Jurado Bernal, quienes intentaron crear esta hermandad y han mantenido esta tradición desde sus inicios hasta la actualidad. Es necesario nombrar también a José Antonio Santos del Moral, con su constante labor en pro de la procesión y la fiesta de la Virgen del Carmen, por su dedicación y empeño año tras año para sacar a la Patrona de los marineros de Chipiona en procesión.

      La historia nos dice que la apertura veraniega en Chipiona comenzaba el 16 de julio, día de la onomástica de la patrona de los marineros, una vez que eran bendecidas las aguas y sacada en procesión por nuestras costas la Virgen. Antiguamente estaba mal visto bañarse en la Playa antes del 16 de Julio, por eso con la fiesta de la Virgen del Carmen se iniciaba la temporada de playa y con la celebración de la festividad de la Virgen de la Regla, el 8 de septiembre, coincidía la finalización de la temporada veraniega, con lo que el turismo casi desaparecía, cambiando radicalmente el ambiente social de nuestro pueblo.

      Al comienzo la Virgen era llevada en andas desde la Parroquia hasta la playa de la Cruz del Mar y desde sus inmediaciones se embarcaba y paseaba por el mar en una de las motoras de los Prácticos del Muelle. A veces, algunos años, al no coincidir el horario de las mareas con el de la salida de la procesión, ésta se trasladaba al domingo próximo o anterior al día 16 de julio, hasta que ya en los años 90 se optó por realizar el acto de la subida y bajada de la Imagen al barco desde el Muelle Pesquero.

      Durante los primeros años, con motivo de la festividad de la Virgen del Carmen se solían celebrar en el Barrio una serie de festejos, siendo el centro de ellos el “Manchón de la Huerta”, adornandose tanto la calle del “Barrio” como las más próximas a ella, con banderitas de papel y otros ornamentos. Estos festejos estaban basados principalmente en cucañas, carreras de natación, carreras de sacos, etc. También se celebraban actuaciones musicales y tablaos flamencos.

      Posteriormente la fiesta se pasó a los terrenos colindantes al Paseo Marítimo del Muelle, donde se comenzaron a instalar casetas, atracciones recreativas, tíos vivos, cunitas, etc, tal y como se sigue realizando hoy en día.

      Hoy en día son las primeras fiestas del verano y continúa celebrándose en las cercanías del Barrio marinero una verbena los días 14, 15 y 16 de julio. El cierre de la fiesta finaliza sobre las 12 de la noche con los fuegos artificiales que se realizan en la playa del Muelle con una gran cantidad de público asistente.

      Texto facilitado por Juan Luis Naval Molero - Cronista Oficial de la Villa de Chipiona.

FESTIVAL DEL MOSCATEL

      El Festival del Moscatel se celebra en Chipiona desde el año 1966, durante la última semana del mes de julio o la primera semana de agosto. Su finalidad no es otra que la promoción de los caldos del moscatel, típicos de esta tierra, así como de las labores agrícolas necesarias para su producción.

      En un principio el Ayuntamiento elegía y coronaba una <<Reina>> de las fiestas en un estrado preparado para tal fin. Es a partir de 1979, con la llegada de la democracia, cuando se comenzó a hacer esta elección por votación popular.

      En él se daban cita los artistas más importantes de la canción de esos años en España como Rocío Jurado, Raphael, Lola Flores, Massiel, Antonio Machin o Julio Iglesias, entre otros.

      También se celebraban actuaciones carnavalescas y flamencas, bailes populares, fiestas rocieras e infantiles y concursos y premios, que completaban el repertorio de espectáculos, encaminados a procurar la diversión y el regocijo de los habitantes de un pueblo eminentemente vitivinícola entonces, precisamente en los días próximos a la vendimia.

      El primer “Festival del Moscatel se celebró en el año 1966 en la bodega de D. Francisco Cotro Florido en la calle del Castillo. El segundo, tercero y cuarto en el cine de verano “Gran Cinema”, a continuación pasó a celebrarse en el Centro Deportivo de las Escuelas Virgen de Regla, finalizando más tarde, por los años 80, en las instalaciones del Polideportivo Municipal. Actualmente se celebra en la Plaza de Andalucía, justo a las puertas del Ayuntamiento.

      Dentro de los actos que se celebraban entonces merece destacarse el Certamen de Periodismo realizado en 1970, con motivo del V Festival, para promover la creación literaria en torno al tema “Chipiona: viña, mar y costumbres”, en el que participaban muchos escritores regionales, a la vez que se publicaban sus trabajos en varios periódicos y emisoras de radio provinciales, o el "Toro del Moscatel", en 1979, llamado antiguamente "toro del aguardiente" y que se corría por las principales calles del pueblo, para finalñizar con su lidia y muerte en la Cruiz del Mar.

      Entre los actos principales destacaban el pregón, la Coronación de la Reina, y la asistencia al Festival de las primeras figuras de la canción.

      Es a partir del año 2000 cuando se vuelve a recuperar la fiesta, celebrándose unas jornadas en torno al moscatel y organizadas por el Ayuntamiento de Chipiona con el fin de promocionar este vino. El pregonero de la fiesta realza las excelencias del moscatel en un pregón en la Plaza de Andalucía, además de realizar un reconocimiento a algunas personas que durante el transcurso de su vida le han dedicado muchos años a la industria vinatera o bodeguera de Chipiona, otorgándoles la “Parra de Oro”, sobre todo a aquellas personas o instituciones que han luchado y continúan haciéndolo, para que el moscatel, que es una de las señas de identidad de nuestro pueblo, tal vez la más antigua, continúe siéndolo.

VELADA NUESTRA SEÑORA DE REGLA - DECLARADA FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO DE ANDALUCÍA

      Las fiestas en honor a la Virgen de Regla en Chipiona se remontan documentalmente al año 1611, aunque probablemente ya se celebraron antes de esta fecha, ya que las fiestas eran muy conocidas en las poblaciones limítrofes y estaban además intimamente relacionadas con la procesion de la Virgen.

      En los siglos XVI y XVII, la Imagen de Nuestra Señora de Regla era, sin género de dudas, la más conocida y popular de Andalucía. De hecho, basta con recordar la deslumbrante procesión que se celebró el 8 de septiembre de 1588, con motivo del envío de la Armada Invencible para luchar contra Inglaterra, a cuyo frente iba el séptimo Duque de Medina - Sidonia, Don Alfonso Pérez de Guzmán el Bueno, insigne bienhechor del Santuario de Regla. 

      Anteriormente a esta fecha no se sacaba la Imagen de Ntra. Sra. de Regla en procesión. Fue a principios del siglo XVII, concretamente en 1608, cuando se volvió a sacar a la Virgen. A partir de esta fecha se comenzó a sacar todos los años el 8 de septiembre, introduciendose la costumbre de llevarla en procesión por los alrededores del Santuario.

      En los siglos anteriores no se sacaba a la Virgen de Regla en procesión pública, sino que permanecía en su lugar. No obstante se le hacía todos los años el 15 de agosto, día de la Asunción, su fiesta, a la cual concurrían mucha gente de la comarca, haciéndose su procesión sólo por el claustro del convento. La Virgen que se sacaba en procesion al exterior era en realidad otra imagen que los frailes tenían exclusivamente para éste fin. Su nombre era Nuestra Señora de los Buenos Aires, que debe su nombre a los navegantes y las flotas que partían hacía América, que le pedían buenos aires para ello.

      La documentación del Archivo de nuestro Ayuntamiento conserva actas judiciales en las que se mencionan las fiestas de Regla con motivo del día de la Virgen. La más antigua es del año 1611 y dice así:

            << En la villa de Chipiona, siete días del mes de septiembre de mil seiscientos once años, el Capitán Pedro Pabón, alcalde ordinario en ella, dijo que a noticia suya a venido que ciertos ladrones, estando a la puerta de la Iglesia de la parte de fuera que es jurisdicción de esta dicha villa, hicieron ciertos hurtos, a personas que están en la Fiesta de Nuestra Sra de Regla ...>>

           
      En ella también se hace alusion a que se celebraban en los alrededores de la Iglesia y que ya eran lo suficientemente conocidas en los pueblos colindantes como para que asistiesen a ellas personas de Sevilla, Jerez, Rota o Sanlúcar de Barrameda.

      La cantidad de gente que acudía a ella en 1642 era tal, que para evitar enfrentamientos y disturbios entre tanta multitud, el Ayuntamiento y el Regimiento de la Villa destinaba a un número bastante elevado de hombres para mantener el orden y hacer guardia esos días, como puede verse a través del contenido de diversas actas capitulares de la época.

      Por otra parte, existen otras fechas a tener en cuenta como por ejemplo la del 6 de octubre de 1805, fecha elegida para celebrar la Procesión y fiestas de la Virgen de Regla con motivo del contagio de la peste, segun escrito del Capitán General del Reino de Andalucía prohibiendo la celebración de éstas en septiembre.

      Con la llegada de los franciscanos, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, la característica principal de la fiesta de la Virgen de Regla era que todos los actos, sobre todo la procesión, estaban programados para celebrarse por la mañana, y que el día de la octava era igual o de mayor importancia que el mismo día de la fiesta. La procesión tenía un pequeño recorrido alrededor del Santuario, aunque se bajaba también a la playa, celebrándose así el día de la fiesta y de la octava.

      Se fueron sucediendo cambios hasta potenciar el día 8 de septiembre, suprimiendo el día de la octava. Esto sucedía alrededor de 1920, que es cuando empezó a desarrollarse el veraneo en Chipiona, mientras los chipioneros eran partidarios de que se celebrase el día 15 de septiembre, para acudir a ella con la vendimia terminada, los veraneantes la estimaban demasiado tardía y preferían el día 8.

      Algunos de los años sesenta de este siglo, se trasladó la fiesta de la Virgen al domingo anterior al día 8 de septiembre, pero ante el poco éxito que tuvo este cambio, se volvió a poner en su fecha que es la que actualmente se celebra, el 8 de septiembre.

      Estas fiestas eran, junto con el día del Corpus Christi, las dos fiestas consideradas como “sagradas” para los chipioneros. De todos es sabido que antiguamente había mucha gente, que trabajaban todo el año y sólo descansaban estos dos días, el Corpus con el que comenzaba la temporada veraniega y la Virgen de Regla, con la que se cerraba la temporada y comenzaba el invierno.

      Texto facilitado por Juan Luis Naval Molero - Cronista Oficial de la Villa de Chipiona.

SAN MIGUEL (PATRON LOCAL)

      Patrón de Chipiona desde el 7 de agosto de 1656, antiguamente se celebraban fiestas en su honor a cargo del Ayuntamiento. Hay referencias a ello en 1881 en que el Ayuntamiento acuerda asistir a los actos del patrón de la villa el día 29 de septiembre.
      En 1979, con motivo de la instauración de la democracia y siendo alcalde de Chipiona D. Miguel Valdés Benítez, se volvió a celebrar durante unos años declarándose el día 29 de septiembre como fiesta local.

PALMICHA

      La Palmicha es una fiesta que, tradicionalmente, se viene celebrando en Chipiona la última semana de septiembre, desde hace varias décadas, en la zona conocida como el Pinar de la Villa, uno de los parajes naturales más bellos de la localidad.

      Organizada por la Hermandad de Nuestra Señora de Regla del Pinar con la colaboración del Ayuntamiento de Chipiona, durante los dos días que componen la fiesta, todo gira alrededor del mundo del caballo, que es el protagonista indiscutible de este evento.

      Espectáculos como la doma vaquera, garrocha, doma libre, el paseo de enganches y la tradicional carrera de cintas se pueden contemplar en todo su esplendor mientras se disfruta de la compañía de familiares y amigos en el agradable ambiente que proporciona la campiña chipionera.

TODOS LOS SANTOS

      Durante muchísimo tiempo el día 1º de noviembre supuso para Chipiona uno de los días de fiestas locales más importantes del calendario. Se acostumbraba a colocar a lo largo de la calle Isaac Peral una serie de puestos de frutas que le daban un aspecto festivo al pueblo, a la vez que posibilitaba el poder consumir una serie de frutas y frutos secos que no se daban entonces en Chipiona, o no eran fáciles de obtener el resto del año. A esta actividad se le conocía por los “Tosantos”.

      Esta costumbre, con el paso del tiempo, se fue perdiendo poco a poco. No obstante, desde hace algunos años, se están volviendo a colocar estos puestos de frutas en la Plaza Pío XII, recuperando así esta tradición.

      También durante este día es tradicional la procesión del Cristo de las Misericordias, procesionada para conmemorar el célebre terremoto de Lisboa ocurrido el día 1º de noviembre de 1755,  el cual se dejó sentir en muchas partes de España y que supuso la inundación de la localidad. Según la leyenda, las aguas se retiraron ante la presencia del Cristo de las Misericordias conforme iba avanzando por las calles de Chipiona hasta llegar al mirador de la Cruz del Mar.

      Desde entonces, todos los años el 1º de Noviembre el Cristo es sacado procesionalmente hasta dicho lugar en acción de gracias por la retirada de las aguas del mar.

SEMANA SANTA

Hermandad de Nuestro Padre Jesús Cautivo, Nuestra Señora de los Dolores y San José Obrero. Jueves Santo

      Chipiona profesa desde siempre una gran devoción por María Santísima de los Dolores. La imagen procesionaba el Jueves Santo, sólo con el paso de palio y organizada con mucho cariño por sus devotos, pero sin los elementos característicos de las Cofradías. En 1955 trasladó su Estación de Penitencia al Viernes Santo. Cuatro años después, el párroco Ángel Romero Castellano aglutinó al frente del Sindicato Católico Obrero, a veces clandestino, a un gran número de hombres del gremio de la construcción. Con el párroco, las ganas de las camareras y el apoyo del grupo de jóvenes del Sindicato se fundó la Hermandad, organizada por estos jóvenes entusiastas de esta Cofradía para María Santísima de los Dolores.

      La imagen de María Santísima de los Dolores data del siglo XVIII. De autor anónimo, se atribuye al círculo de Gutiérrez Cano. Se supone que está tallada en cedro. La Virgen sufrió una gran transformación en 1967 de manos del sevillano Francisco Buiza, que cambió la posición de la cabeza para adaptarla a la que imperaba en aquellos años. La corona de salida fue realizada en alpaca dorada en 2003 por el jerezano Antonio García Falla. En el manto, bordado por Manuel Vidal Lorenzo en 1996 sobre terciopelo rojo carmesí, resaltan los bordados en oro. La peana, en plata, data de 1983 y es obra de Manuel de los Ríos. El paso es rico en orfebrería, realizada por Seco Velasco y el propio De los Ríos. El palio y las bambalinas son rojos y de estilo de semicajón y fueron bordados por las hermanas de la Hermandad entre 1993 y 1994.

      La talla de Nuestro Padre Jesús Cautivo, obra también de Buiza, fue realizada en pino alrededor de 1960. Procesiona el jueves Santo, para lo que cuenta con diferentes túnicas. En 1995 fue víctima de actos vandálicos sufriendo desperfectos en la cabeza. Los respiraderos y la canastilla del paso fueron restaurados y ampliados en los talleres de Manuel de los Ríos en 1996, ya que procedía de un paso que poseía la Hermandad desde 1974. El paso se ornamenta con unos faroles artísticamente valiosos, realizados también en alpaca plateada por De los Ríos en sus talleres, los mismos donde se elaboraron unas potencias donadas por un hermano devoto, y estrenadas en la imagen en la Semana Santa de 2000.

Hermandad del Santísimo Cristo de las Misericordias, Dulce Nombre de Jesús, Nuestra Señora de la Piedad y María Santísima de la Soledad.

       Data según los estatutos más antiguos de 1550, aunque no fue reconocida canónicamente hasta 1767. El documento más antiguo que se conserva es una inscripción de 1587.

      La Hermandad, a pesar de su antigüedad, no fue reconocida por la autoridad eclesiástica hasta el 20 de enero de 1954 y está regida por unos Estatutos que se revisaron en 1976, acogiéndose a las exigencias eclesiásticas del Concilio Vaticano II. Actualmente se rige por unos Estatutos nuevos redactados en 1986. La estación de penitencia de la Hermandad tiene lugar el Viernes Santo, manteniendo un espíritu penitencial y testimonio de la fe cristina, sencillez y orden. Su Escudo lo componen en la parte inferior una corona de espinas, cruzada por tres clavos y en el centro las iniciales J.H.S. (Jesús Hombre Salvador), y en la parte superior una cruz latina. Todo ello enmarcado dentro de una orla terminada, en la parte superior, por una corona regia.

      El estandarte de color morado con el escudo de la Hermandad bordado en oro y cordón dorado preside todos los actos conmemorativos. El hábito es una túnica y capirote de color morado, con la insignia de la Hermandad bordada en rojo sobre fondo marfil, cíngulo y botonaduras de color marfil y no llevan capa. El paso del Cristo, cuyas dimensiones son de 3.35 de largo por 2.25 de ancho está realizado en caoba tallada y plata. Los faldones son de terciopelo con bordados en plata y su ornamentación floral suele ser de claveles rojos y lirios morados. La canastilla está realizada en caoba. La portan 30 costaleros de la misma cofradía, al estilo sevillano.

      El Paso de la Virgen de la Soledad está realizada en alpaca plateada y candelabros con manto de terciopelo bordado en oro. Las dimensiones son iguales a las del Cristo y el número de costaleros es de 24, aunque se carga de diferente forma, al estilo jerezano. La orfebrería está realizada también en alpaca plateada, a excepción de unos ángeles que van sobre los respiraderos, realizados en plata de ley. Tiene dos palios, uno de cajón en color negro (bordado por Manuel Vidal Lorenzo), con techo rojo bordado en oro, con medallón de la imagen de la Virgen de Regla, y otro de bambalina bordada en oro sobre terciopelo de color azul. En la parte inferior del palio lleva un medallón también con la imagen de la Patrona de Chipiona.

      El Santísimo Cristo de las Misericordias goza del nombramiento de Alcalde Perpetuo Honorario por parte del Ayuntamiento de Chipiona. Procesiona en dos formas distintas: el Viernes Santo con guardabrisas y en la tarde del primero de Noviembre con cuatro faroles de plata de ley. Recientemente se ha incorporado como titular de esta Hermandad la imagen de Nuestra Señora de la Piedad (con estación de penitencia el Miércoles Santo).